¡Otra vez nos ha tocado!
Y no me refiero al gordo de navidad. Estamos en una constante alerta a fin de saber noticias sobre los incendios que esta noche están sacudiendo la isla de Tenerife, en concreto, y el archipiélago canario en general.
Esta mañana salí contento porque acompañaba a mi novia a realizar su matrícula en la universidad, era su mayor ilusión, pero esta ilusión se enturbió cuando al regresar hacia su casa pudimos observar como se quemaba parte de la corona forestal de la isla.
La imagen era sobrecogedora, una desazón llenó al instante mi corazón y me hizo estremecer. Llamamos inmediatamente por móvil para que nos informasen de lo sucedido, pero las noticias eran escasas y muy vagas. En los noticiarios del mediodía ya se informaba de la catástrofe y de las enormes dimensiones del incendio, que rápidamente nos hizo recordar uno similar acontecido hace 25 años. En ese día mucha gente salió de sus casas y subieron al monte a colaborar con las unidades de emergencia, ese día un pueblo entero luchó por un patrimonio, por un futuro.
El incendio de hoy está a las puertas del Parque Nacional del Teide, Patrimonio de la Humanidad. Las llamas devoran rápidamente lo que muchos años costó a la naturaleza cuidar y hacer crecer en esplendor. El clima de la isla de Tenerife no sería igual si esta corona forestal desapareciese. Todo cambiaría radicalmente, nuestra vegetación hace que los cambios climáticos sean más suaves, nuestra idiosincrasia sería un amargo sin vivir, nuestra gente ya no sería "TENERIFE, GENTE AMABLE", la sequedad de nuestros montes haría llorar a nuestra isla.
Y ahora vienen las dudas:
¿No les parece extraño que ayer se produjese un conato de incendio en las misma zona, de Los Realejos, donde hoy se declaró el incendio? ¿Dónde estaban nuestros políticos cuando alguien les dijo que hacían falta más medios para luchar contra este tipo de desastres? ¿No será que la idea del tranvía de Tenerife, perdón… de Santa Cruz de Tenerife, les nubló bastante un poco el juicio? ¿Por qué siempre esperan al último momento, cuando ya no hay remedio, para clamar al cielo y pedir ayudas, económicas para aumentar los efectivos para estas contingencias?
No digo que el Señor Ricardo Melchior esté haciendo un mal trabajo, pero si opino que debería pensar más en la globalidad, en lo realmente importante. Señor presidente del Cabildo, no podría pensar un poco más en la isla y un poco menos en Santa Cruz de Tenerife, la capital puede ser importante, pero le aseguro que para los tinerfeños no es lo principal. No queremos un tranvía que solo funciona en Santa Cruz y en la Laguna, pedimos mejoras en los transportes públicos insulares, pedimos una mejor y digna sanidad para los que no vivimos en la zona capitalina, solicitamos una igualdad de condiciones a la hora de representar a los tinerfeños, queremos que las oficinas del cabildo y del gobierno no estén en la capital únicamente, queremos un acercamiento de las entidades públicas, menos centralización y más atención ciudadana. Todos pagamos los mismos impuestos, pero no todos gastamos el mismo combustible y tiempo en ir a nuestras oficinas gubernamentales centralizadas.
Puede que lo que pido sea una utopía, pero ¿acaso no se pensaba lo mismo de la democracia en España hace 30 años?
Canarias una sola, pero en igualdad.
Liberté, égalité et fraternité
